Etiqueta Descargar: psicosis

Mosaico 92: VI Congreso Ibérico de Terapia Familiar y 44 CNTF: » La riqueza de la terapia familiar sistémica: Diversidad y creatividad en nuestros diferentes contextos de intervención».

Como es costumbre en Mosaico, inauguramos el año con nuestro ejemplar en papel, una rara avis en el panorama actual de las revistas científicas. Un verdadero lujo para quienes seguimos disfrutando del ritmo pausado y reflexivo que permite la lectura impresa. Y, fieles también a nuestra tradición, este número está dedicado a nuestro encuentro anual: el 44º Congreso Nacional de Terapia Familiar y, en esta ocasión, al VI Congreso Ibérico de Terapia Familiar, celebrado en Oporto el pasado mes de octubre. Ya quedaba lejos la última visita del Congreso Ibérico a tierras portuguesas -Coimbra 2018- y más aún aquel primer encuentro celebrado en Barcelona hace ya diecisiete años.

Lo vivido en Oporto confirmó que sigue intacto el espíritu con el que nació este proyecto: algo más que un evento científico. Fue un espacio vivo de reconocimiento mutuo, diálogo y sentimiento de pertenencia entre las comunidades sistémicas de España y Portugal. Este número de Mosaico aspira a convertirse en un testimonio fiel de esa experiencia compartida. Intentamos trasladaros de nuevo a aquella atmósfera vibrante, reflejada en unas cifras que hablan por sí solas: casi 800 asistentes presenciales, más de 40 comunicaciones orales, 40 workshops y más de 50 posters. Una participación extraordinaria que da medida de la vitalidad del movimiento sistémico ibérico.

La riqueza de ese encuentro se ha plasmado en la amplia variedad de trabajos recibidos, suficientes para llenar varios monográficos. Por razones de espacio no ha sido posible incluirlos todos en esta edición, pero queda asumido el compromiso de ir publicándolos de forma progresiva en futuros números de la revista.

Como señalan las coordinadoras del monográfico, Maria Filomena da Fonseca Gaspar y Maria Gouveia-Pereira, esta edición se ha construido alrededor del lema del Congreso: “La riqueza de la terapia familiar sistémica: diversidad y creatividad en nuestros diferentes contextos de intervención”. Ese espíritu recorre cada una de las contribuciones aquí reunidas, que evidencian la intensidad del trabajo clínico, la investigación y la reflexión teórica en el vasto y complejo campo de las relaciones humanas.

El número se completa con otros artículos que, aun situándose fuera del monográfico, amplían la mirada: la segunda parte de Buscando las raíces de la cooperación de Ricardo Ramos (cuya primera parte apareció en el nº 88), el Premio de Investigación 2023, las reflexiones sobre el estilo terapéutico de los alumnos de Sant Pau y, como invitación final a la lectura, la recensión de Hans Sotelo sobre el último libro de Juan Miguel de Pablo. Cerramos, como ya es tradición en la edición impresa, con la sección “25 años de FEATF” de Roberto Pereira, que nos transporta a los inicios del cambio de siglo.

Nos complace además anunciar que la Revista Psicoterapia (UNED) nos ha invitado a coordinar un monográfico sobre Terapia Familiar Sistémica para noviembre de 2026. Se trata de una publicación internacional consolidada desde 1990, dirigida a profesionales de la psicoterapia y de la salud mental. Una magnífica oportunidad para seguir difundiendo el paradigma sistémico en la comunidad científica más amplia.

Esperamos que este número 92 sea una invitación a seguir pensando, investigando y creando juntos. Que las experiencias compartidas en Oporto nos acompañen durante este año y nos animen a continuar construyendo una Terapia Familiar Sistémica viva, abierta y comprometida con las personas y las relaciones que la sostienen.

Sergio Siurana.

Director de Mosaico.

Mosaico 66: Discapacidad y Terapia Familiar. Diversidad funcional y contextos generadores de oportunidades

Hay un mandato de visibilidad en muchas de las tareas que emprende la Federación y las Asociaciones de Terapia Familiar, como señala nuestro Presidente en la carta que abre este nuevo número de Mosaico.

Visibilidad significa hacerse presente y ubicarse ante la mirada de los otros, que está conformada, en este caso, por el entero conjunto de la sociedad, a cuyo servicio nos ponemos; pero también ante las instituciones que regulan la profesión de salud en nuestro país, las facultades que imparten la docencia que forma los futuros titulados, las escuelas cuyos programas persiguen que los profesionales se especialicen y ganen competencia terapéutica específica de alto nivel y calidad –como los diversos programas que reciben el aval y la acreditación de las asociaciones de terapia familiar-; y, finalmente, ante organismos como colegios profesionales quienes protegen a médicos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y otros diversos del intrusismo y de la mala praxis profesional, velando por la validez  de nuestras intervenciones no menos que por la actualización de nuestros conocimientos. Estamos obligados a responder, pues, de nuestras capacidades ante el conjunto de los ciudadanos, quienes son, a la postre, nuestros usuarios potenciales y beneficiarios principales de todo nuestro esfuerzo. A todo este buen hacer hemos de darle la necesaria visibilidad.

Mosaico, en esta línea de hacer que la terapia familiar tenga una importante presencia social, dedica de forma habitual y reiterada un número al año a dejar constancia escrita de las Jornadas y Congresos que las Asociaciones, con el aval federativo, organizan, a fin de poner en común los conocimientos y prácticas más actualizados sobre un tema de especial interés para los profesionales. Este año la Jornada fue en Zaragoza y el monográfico de este número 66 de la revista da cumplida cuenta de alguna de las intervenciones más importantes de los ponentes.

Algunos acontecimientos existenciales caen como mazazos sobre la vida de los individuos o de sus familias: enfermedades repentinas, accidentes con graves consecuencias, sufrimientos que aparecen en el presente con un horizonte de cronicidad, pérdidas anunciadas. Uno se imagina en tales casos, se pone por unos instantes en la piel de los otros  y siente de pronto que le invade el desaliento, pues la vida, que se prometía de otra manera, se ha torcido. Hay que vivir con ello, o hay que seguir viviendo contando con ello. Como señala R. Ramos en uno de los artículos que mejoran estas páginas, el profesional tiene que hablar de todo esto en terapia, con las familias, con los afectados, de forma clara o sutil. La función de la terapia no es otra que la de movilizar los recursos y las capacidades que la familia posee, aunque también ayudar a aceptar el dilema existencial en que ese evento les coloca por el mero hecho de vivir. Hay dificultades irresolubles en la vida con las que hay que seguir viviendo. Los estoicos hablaban del aprendizaje de la resignación y señalaban que la aceptación de la necesidad generaba libertad. No es fácil ayudar a que las familias conlleven estas situaciones, aunque no quede otra. Conllevar: que es vivir con ello de la mejor manera posible, acompañados, acogidos, sostenidos por los profesionales, que les han de ayudar a tomar una nueva posición que les permita seguir viviendo con un sufrimiento soportable. Unaconllevancia que solicita ser hablada y dicha, para que el sufrimiento de lo no dicho y de lo obviado tenga cada vez menos espacio entre las personas que lo temen y lo evitan.

La evitación del dolor no debe entenderse como una anestesia permanente contra el sufrimiento. El sufrimiento es parte de una vida integral, no una excrecencia que podamos desalojar de nuestro horizonte existencial. Eso no sucede nunca, aunque posiblemente el modelo médico de salud, que es el que tienen en mente nuestros usuarios, haya hecho creer que este paso es posible.

Es porque algo nos incomoda, daña o duele que nos ponemos a menudo en marcha hacia su superación o su aceptación. El objetivo de la terapia no debe ser que no ya exista el sufrimiento, sino que aprendamos a vivir un sufrimiento soportable, sostenible, hablado y compartido. Si definimos todo sufrimiento como insoportable, no podríamos vivir sin ayuda de las pastillas de la felicidad ni sin una ayuda terapéutica continuada, cuando en realidad nuestra función terapéutica es la de ayudar a las personas a que sean capaces de ser sus propios curadores de sí mismos y de quienes les rodean. De hecho, si el sufrimiento fuera siempre intolerable no podríamos simplemente vivir.

Javier Ortega Allué Director de Mosaico

Mosaico 41: XXIX Congreso Nacional de Terapia Familiar

En este número de Mosaico estamos de celebraciones, varias celebraciones. En primer lugar celebramos y agradecemos la acogida que ha tenido el nuevo formato de Mosaico. Las críticas en general han sido muy positivas y los lectores han aceptado el cambio de formato dando con estos ánimos una bienvenida al nuevo equipo que desde aquí recibimos cálidamente.

En segundo lugar hemos celebrado el XXIX Congreso Nacional de Terapia Familiar en Oviedo. Evento que ha sido de una gran relevancia dado que hemos contado con la presencia de figuras de gran peso a nivel mundial dentro de nuestro campo y disfrutado con lo que nos han mostrado y enseñado. Además estos eventos siempre son la excusa estupenda para reencontrarnos todos de nuevo en lo profesional, y disfrutarnos en lo relacional. El congreso ha tenido un número importante de asistentes, una muy buena organización y un entorno envidiable. Nace del Congreso el monográfico de este número, extenso y muy completo, debemos darle las gracias a la corresponsal de Mosaico en Asturias y a su colaboradora por el gran esfuerzo que han realizado.

Y nuestra última celebración tiene que ver con la portada de este número. Alas que nos permiten volar, volar y encontrarnos con nuevos compañeros de viaje con los que emprendemos nuevas rutas, disfrutando de la diversidad y la complicidad. Ahora el viaje de Mosaico tiene dos lenguas, nuestros compañeros y colegas de la Sociedade Portuguesa de Terapia Familiar (SPTF) nos van a hablar de Terapia Familiar en portugués. Desde el equipo de Mosaico es todo un reto y un verdadero placer ser los encargados de coordinar este pequeño pero gran espacio de colaboración, y esperamos que sea igual de placentera la experiencia que lo está siendo para nosotros.

Con éste último punto además como incentivo de que vamos a ser una revista de edición internacional, os animamos a que nos mandéis vuestros aportes, investigaciones, o las cosas en las que esteis trabajando o formando para que todos lo podamos compartir. Os animo para que publiquéis para y con nosotros.

Espero que podáis disfrutar con este número y que lo celebremos en el siguiente.

Olga B. Díez Puig, DIRECTORA DE MOSAICO

Mosaico 24: Esquizofrenia y Familia

Fue un proceso mitad azaroso mitad contingente, el resultado final de este número de Mosaico contiene, en buena medida, las ideas-elementos de nuestro modelo sistémico. Las ideas-elementos, término acuñado por el sociólogo R. Nisbet, constituyen en buena medida la armazón de una disciplina y/o modelo.

El monográfico dedicado a esquizofrenia nos remite a los orígenes de la terapia familiar, como acertadamente plantea el coordinador del mismo, Carlos Álvarez. La ciencia crece, según G. Bateson, con una mezcla de dos tipos de pensamientos el «laxo y el estricto». Sabemos que el pensamiento estricto tiene necesidad de «controlar» la complejidad para poder verificar y construir hipótesis científicas, así nos lo hacen ver E. Gutiérrez y C. Álvarez con sus respectivos artículos. Por el contrario, M. Selvini y M. C. Viz Otero nos aproximan a la libertad de pensamiento laxo que renunciando al control de variables gana en riqueza.

El debate esta servido, Mosaico lejos de eludirlo pide a los lectores que se hagan eco de la invitación al mismo: ¿Psicoeducacion? ¿Terapia familiar? ¿El síntoma organiza el sistema o el sistema organiza el síntoma? Sea cual sea la respuesta, si la hubiere, estamos frente a un enorme desafío tanto desde el punto de vista del conocimiento como para la salud pública. Es necesario el esfuerzo de todos.

Los interrogantes están en parte resueltos por J. M. Etxebeste en el interesante caso practico _Sofía Loren un amor imposible_, así como los comentarios hechos al caso.

Recuperamos gracias a nuestra amiga Estela Troya, una figurante legendaria y precursora de la terapia familiar: E. Pichón Riviere; sus aportaciones hechas en la frontera, entre el psicoanálisis y la psicología social, nunca han sido suficientemente reconocidas. Sabemos que los conocimientos en los espacios fronterizos son los mas libres, ricos y perturbadores.

¿Por qué decíamos al inicio que el número contiene ideas-elementos fundamentales? Porque tanto S. Cirillo en la entrevista, M. Suáres en el artículo sobre legitimación y mediación, como en el trabajo de la sección de investigación _J. M. Hernández_ que plantea la posibilidad de tratamiento sin demanda, todos ellos se hacen eco de «voces» de los distintos campos donde nos movemos los terapeutas familiares.

Por último queremos resaltar nuestro agradecimiento a nuestra coordinadora Sonia Fernández, sin ella esta revista seria inviable.

Últimas noticias de la FEATF

Actividades y asociaciones

Revista MOSAICO

Trauma y Terapia Famiilar

El trauma, en sus diversas formas de mostrarse, deja huella en los cuerpos, en las mentes, en las historias y, por supuesto, en los vínculos.