El hecho de vivir en la era de la información tiene sus propias servidumbres. No basta con existir, sino que hemos de afirmar nuestra existencia siendo activos. Y, en esta época, eso significa tener que aparecer. Necesitamos dar a conocer nuestro trabajo fuera de los circuitos donde ya suele ser reconocido y valorada su eficacia y efectividad.
La FEATF, consciente de este imperativo publicitario, elaboró hace algo más de un año unos trípticos con esa finalidad. Desde entonces, las Asociaciones han venido trabajando, de manera voluntariosa pero constante, para hacer llegar los mensajes pertinentes a quienes tiene capacidad para orientar las acciones, esto es, aquellos que diseñan las políticas y quienes se hacen eco de las mismas, los medios de comunicación social. Lo han hecho unitariamente, intercambiando iniciativas y propuestas, solicitando entrevistas al más alto nivel en los departamentos de las diversas autonomías y apareciendo en cuantos foros reclamaban su presencia. Lo han hecho de manera real y también de forma virtual.
Es una tarea de largo aliento, ingrata a veces, pero que se hace desde el convencimiento de quienes conocemos el modelo de trabajo y creemos en su capacidad para mejorar las circunstancias que nos han tocado en suerte. Una tarea que realizan no sólo las asociaciones con un mayor números de asociados, sino también aquellas otras más modestas, donde las responsabilidades no se pueden esquivar; todos unidos para alcanzar el máximo eco posible y la máxima repercusión social.
Mosaico, como representación de todas ellas, quiere llamar la atención sobre este trabajo y lo hace, a través de sus corresponsales y de cuantos colaboran en realizar una revista de calidad, digna de los otros empeños.
Un viejo refrán castellano dice: el buen paño, en el arca, se vende. Tenemos el buen paño y también el arca. Necesitamos hacer ver nuestro trabajo.